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musgana

LA MUERTE

Hace algún tiempo hubo un tema que me empezó a preocupar cada vez más. Supongo que fue la edad, comenzar a madurar en este aspecto, o quizás todo lo contrario, demasiada inmadurez en este aspecto.
Todos sabemos desde que tenemos uso de razón que algún día moriremos, nuestro tiempo habrá acabado, es una ley universal, aunque pocos lo acepten. Yo siempre he sabido, desde que tuve conocimiento de causa, que iba a morir, pero era demasiado egocentrista para pensar que YO, la persona más importante de MI mundo, iba a morir. Era como un conocimiento que das por hecho, aunque no lo aceptas. Desde hace un tiempo he descubierto que yo también moriré; puede ser porque hubo una experiencia que me hizo reflexionar, o puede que ya no sea tan egocéntrica. No sé que fue lo que cambio en mí, pero ahora mi muerte es algo que temo, aunque seguro que yo no la voy a vivir. Es difícil pensar que el mundo seguirá sin ti, que tú no contarás, que no verás en que desembocan los problemas que hoy vivimos, la evolución de nuestra especie. Y lo más importante, TE OLVIDARÁN, dejarás de ser todo lo que hoy te esfuerzas por ser. Quien sabe, quizás tus propios nietos te olviden un día, y dejarás definitivamente de existir. Supongo que por esto me gustaría algún día publicar algo, sería para mi la forma perfecta de que alguien, en el futuro, se acuerde de que existí una vez, como a mi me pasa cuando estudio a algún autor. Para mi es la manera perfecta de seguir siempre viva.

MI SUEÑO

A lo largo de mi vida imagine un sueño, lo perfilé, creí en él y lo perseguí. Pero fue un sueño abstracto, solo estaba basado en mi imaginación. Era mi sueño, solo mío, y nadie lo entendía. Buscaba la felicidad, pero ¿Qué es la felicidad? ¿Un bien material? ¿Dinero? No, para mi no. Para mi la felicidad llegó cuando menos lo esperaba. Una tarde entre risas y bromas, en el lugar más inesperado le encontré a él. Tímido, rubio, en chándal y con una camiseta de la empresa de su padre. Estaba nervioso, entre tantas mujeres, especialmente yo, que le dejaba mudo ante tanta ironía. No paraba de hablar, tenía miedo a parecer cortado, pero todos sabíamos que actuaba así para evitar enrojecer. Me ofreció cacahuetes..., se los rechacé de la manera más cruel que hay encima de la tierra "comida de monos".
Mas tarde, camino de mi casa, parecía mas callado; Ahora se que era por que uno de sus amigos intentaba ligar con migo. Mala suerte: el calladito, bueno y aquel del que nunca se sospecharía fue el que me robo el corazón. De eso ya hace bastante tiempo, y hoy se que hice la elección acertada. En el momento que vi que entre nosotros podía surgir algo mas que una simple, aunque buena amistad, me faltó temblar. Tuve muchas dudas, yo no quería equivocarme. Nunca he sido una chica a la que no le importara con quien está, pienso demasiado, mi GRAN fallo. Pero hoy no me arrepiento del paso que di. Él es alguien muy especial. Es MI niño, con eso me basta

EL DRAGÓN MIEDOSO

En un lugar de la fantasía había un pueblo rodeado por un inmenso lago que era fuente de vida para los habitantes del pueblo, y en el que vivía un gran dragón, pero no era un dragón cualquiera. Este dragón era muy miedoso, en cuanto veía aparecer a algún humano corría desesperado a zambullirse en las aguas oscuras del lago. Cada día le pasaba lo mismo; los humanos solían pescar cerca de los manglares donde el dragón descansaba después de comer, y cada vez que veía algún hombre volvía a acelerársele el pulso y huía del lugar para que no le atacaran.
Un día, el dragón, como de costumbre, se acerco al manglar a descansar, con tan mala suerte que se quedo dormido y no pudo ver a un par de pescadores que se aproximaban al lugar. Cuando estos se acercaron lo suficiente descubrieron que entre las sombras había una gran criatura, gritaron atemorizados, lo que hizo que el dragón se despertara de repente y los viera; grito de miedo y temblando corrió hacia el agua. Los pescadores al ver que el dragón les tenía tanto miedo se rieron de él con grandes carcajadas.
Un cocodrilo, el más viejo de todo el lago, había visto todo lo sucedido. Se zambulló en el agua y busco al dragón. Cuando le descubrió estaba escondido en una cueva, temblando y llorando de miedo.
-dragón – le dijo el viejo cocodrilo- ¿Por qué lloras así?
- Los humanos se ríen de mí por que les tengo mucho miedo.
- Y, ¿Por qué les tienes tanto miedo?
- Por que son peligrosos.
El cocodrilo comenzó a reírse, y cuando se hubo calmado le dijo:
-Pero, si ellos son mucho mas pequeños que tú. Con solo un gruñido tuyo huirían asustados y no volverían a molestarte jamás. Ellos te tienen más miedo a ti que tú a ellos.
Entonces el dragón paró de llorar y mirando al viejo cocodrilo sonrió. Era cierto, los humanos le habían despertado gritando, estaban asustados, y ni siquiera había gruñido. Entonces el dragón se armó de valor y salió a la orilla del lago a enfrentarse a los humanos. Entonces vio a una mujer lavando, que al ver su gran sombra levanto la cabeza, pero el dragón se asustó y corrió de nuevo gritando hacia el agua. La mujer le vio y también se rió de él. El dragón, que lo oyó, no paro de llorar en toda la noche.
A la mañana siguiente, el dragón se puso a pensar: “Si no me enfrento a los humanos siempre se reirán de mi, no me respetaran, y no me dejaran subir a tomar el aire durante mi siesta. Pero es que son muy feroces y peligrosos, aunque el cocodrilo tiene razón, yo soy más grande. Si no me enfrento a mis miedos nunca los superaré.” Y armándose de valor el gran dragón se dirigió a la orilla, donde le esperaban algunos niños y mayores para reírse de él. Entonces el dragón lleno sus pulmones de aire y lanzo un feroz rugido. Todos los que allí se encontraban huyeron despavoridos a refugiarse en sus casas.
Y desde entonces el dragón duerme su siesta tranquilo porque ya nadie le molesta ni se ríe de él.

La muerte.

Hace algún tiempo hubo un tema que me empezó a preocupar cada vez más. Supongo que fue la edad, comenzar a madurar en este aspecto, o quizás todo lo contrario, demasiada inmadurez en este aspecto.
Todos sabemos desde que tenemos uso de razón que algún día moriremos, nuestro tiempo habrá acabado, es una ley universal, aunque pocos lo acepten. Yo siempre he sabido, desde que tuve conocimiento de causa, que iba a morir, pero era demasiado egocentrista para pensar que YO, la persona más importante de MI mundo, iba a morir. Era como un conocimiento que das por hecho, aunque no lo aceptas. Desde hace un tiempo he descubierto que yo también moriré; puede ser porque hubo una experiencia que me hizo reflexionar, o puede que ya no sea tan egocéntrica. No sé que fue lo que cambio en mí, pero ahora mi muerte es algo que temo, aunque seguro que yo no la voy a vivir. Es difícil pensar que el mundo seguirá sin ti, que tú no contarás, que no verás en que desembocan los problemas que hoy vivimos, la evolución de nuestra especie. Y lo más importante, TE OLVIDARÁN, dejarás de ser todo lo que hoy te esfuerzas por ser. Quien sabe, quizás tus propios nietos te olviden un día, y dejarás definitivamente de existir. Supongo que por esto me gustaría algún día publicar algo, sería para mi la forma perfecta de que alguien, en el futuro, se acuerde de que existí una vez, como a mi me pasa cuando estudio a algún autor. Para mi es la manera perfecta de seguir siempre viva.

Mi sueño

Mi sueño

A lo largo de mi vida imagine un sueño, lo perfilé, creí en él y lo perseguí. Pero fue un sueño abstracto, solo estaba basado en mi imaginación. Era mi sueño, solo mío, y nadie lo entendía. Buscaba la felicidad, pero ¿Qué es la felicidad? ¿Un bien material? ¿Dinero? No, para mi no. Para mi la felicidad llegó cuando menos lo esperaba. Una tarde entre risas y bromas, en el lugar más inesperado le encontré a él. Tímido, rubio, en chándal y con una camiseta de la empresa de su padre. Estaba nervioso, entre tantas mujeres, especialmente yo, que le dejaba mudo ante tanta ironía. No paraba de hablar, tenía miedo a parecer cortado, pero todos sabíamos que actuaba así para evitar enrojecer. Me ofreció cacahuetes..., se los rechacé de la manera más cruel que hay encima de la tierra "comida de monos".
Mas tarde, camino de mi casa, parecía mas callado; Ahora se que era por que uno de sus amigos intentaba ligar con migo. Mala suerte: el calladito, bueno y aquel del que nunca se sospecharía fue el que me robo el corazón. De eso ya hace bastante tiempo, y hoy se que hice la elección acertada. En el momento que vi que entre nosotros podía surgir algo mas que una simple, aunque buena amistad, me faltó temblar. Tuve muchas dudas, yo no quería equivocarme. Nunca he sido una chica a la que no le importara con quien está, pienso demasiado, mi GRAN fallo. Pero hoy no me arrepiento del paso que di. Él es alguien muy especial. Es MI niño, con eso me basta.

¿Qué son los amigos? Esas personas que siempre están ahí, para lo bueno y para lo malo. Que te escuchan y aprecian, que te hacen reir, que te hacen soñar, que te valoran por lo que eres y no por lo que querrían que fueras. Y después de esto pocas personas podrían afirmar que existen. La sociedad cada vez piensa mas en sí misma. Ya no se valora el amor incondicional de un buen amigo, se desconfía de todos aquellos que pueden herirte, o acaso, ¿estoy equivocada y aún quedan muchas mas buenas personas de las que creo?